El evangelio es una respuesta
sincera, efectiva al corazón quebrantado, el alma decaída, entristecida y llena
de amargura o desesperanza. El evangelio
es las Buenas Noticias para el hombre del siglo XIX. Así como en el Siglo I, el evangelio fue
llevado por hombres desconocidos, sin influencia, sin protectores e impulsadores
sociales, pero con un evangelio lleno del Espíritu, con demostraciones de
prodigios, milagros y portentos que llevaron a los hombres y mujeres de ese
primer siglo, no a abrazar una religión, sino a tener una experiencia poderosa
que transformó sus vidas. Así puedes ser hoy para tí.
La sociedad del Siglo XXI, es una
sociedad llamada postmoderna, que valora la experiencia emocional, por ello los
cultos nuevaeristas, disfrazados de experiencias místicas no religiosas, ha
conducido a la gente a decir que no están abrazando una religión. Igual experiencia tienen personas católicas,
que tienen una vida nominal, Ellas han encontrado en la religión de la santería,
yoruba, babalao entre otras religiones proveniente de África una experiencia
aparentemente de poder, supuestamente neutro, ni buena ni mala. Pero en realidad proveniente del Reino de las
Tinieblas. Realmente estas personas,
luego que ingresa en esta religión necesitan algo superior a una religiosidad
evangélica, estéril, dominguera, y sin poder para ser liberados de las
maldiciones y espíritus con los cuales han pactado sin saberlo. Eso es lo peor. Crees que no tienes nada, pero si has
participado de algún rito con ellos tienes que recibir liberación de
Cristo. No tienes porque temer Jesús es
más poderoso y ha comisionado a su Iglesia a liberar a los cautivos. ¿Quieres ser libre?
El verdadero evangelio es poder
de Dios para salvación a todo aquel que cree.
En el primer siglo los creyentes eran bautizados con el Espíritu Santo,
había una experiencia genuina, real, visible, en la cual sus vidas cambiaban,
experimentaban al cielo en sus espíritus, sus emociones eran un raudal de gozo,
paz y sus espíritus adquirían una nueva fe, capaz de sanar enfermos, resucitar
muertos, entender el origen de enfermedades o dolencias. Era capaz de echar fuera a los demonios que
habitaban a las personas. Nada del Reino
de las Tinieblas podía hacer frente a ellos.
Hoy es posible. Si tu puedes
experimentar el mismo poder del cielo en tu vida.
Ellos estaban dotados del poder
de Dios, hablaba en otras lenguas, oían mensajes del Espíritu Santo, eran
conducido a realizar acciones guiadas por él. Su vida era realmente
sorprendente, emocionante. Una vivencia poderosísima,
transformadora de sus vidas que alcanzaba a sus familias, incluyendo la casa
del Cesar. En tres siglos, bajo persecución,
sin publicidad, sin otro recurso que los mismos hombres y mujeres que
experimentaban el poder del evangelio alcanzaron a la mitad del Reino Romano.
Sin embargo, Satanás supo
utilizar a un buen siervo suyo: Constantino. Un adorador del dios sol. Este declaró al cristianismo la religión
oficial, y bajo este nuevo poder religioso controlo todo el imperio. Ahora los pastores no eran hombres llenos del
Espíritu, hombres que no amaban la riqueza, hombres sinceramente interesados en
la gente. Ahora se trataba de hombres
con hambre de poder, de riqueza y placer.
Roma en estos siglos, atestigua los investigadores, se convirtió en un prostíbulo
religioso. Los obispos mantenían una
vida de gula, relaciones sexuales con muchas mujeres, asesinatos y toma del
poder a la fuerza. Ya no era el reino de
Dios, a lo que ellos llevaban. Se
transformó en la religión de los adoradores del dios sol, difrazado de
cristianismo. Transformaron todos los
elementos del dios sol y lo introdujeron bajo el título de cristianismo. Si investiga veras que pertenecieron a este
culto. Es decir estos obispo, no era
obispo de Cristo sino de Satanás.
¿Qué puedes hacer hoy? El Espíritu Santo hoy sigue buscando
verdaderos adoradores que adoren a Cristo en espíritu y verdad. Hombres y mujeres que quieran experimentar el
poder transformador, vitalizador y portentoso del Evangelio de Jesucristo. O mejor dicho de las acciones del Espíritu de
Dios. Si tu quieres ser sanado en tu
corazón, ser liberado de todos los espíritu que atormenta tu vida, puedes
hacerlo. Jesús sigue tocado a la puerta
de tu corazón. Él te dice “te estoy
llamando”. Sí, Jesús te dice: ¡Ábreme la
puerta! Si le abres la puerta de tu corazón, el mismo Espíritu Santo vendrá a
tu corazón enviado por Jesús. Tú puedes
experimentar “los ríos del Espíritu Santo”, que experimentaron los cristianos
del primer siglo. Tu puedes vivenciar un
evangelio vivo. ¿Quieres hacerlo? Hoy es
el día de salvación. Tu vida puede
cambiar. No esperes para mañana. Hoy es
tu día, hoy es tu hora. La sangre de Cristo tiene poder.
Da el primer paso. ¿Qué necesitar
hacer? Número uno e imprescindible: arrepentirte y convertirte a Cristo. ¿Qué es
eso? ¿Cómo lo hago? Bueno Jesús está
presente en todo el Universo, él es Dios y en este momento está dispuesto a oír
una sincera oración que salga de tu corazón y de tus labios. El dice que tienen que ser desde el corazón y
expresada audiblemente con tu boca. Dile
“Jesús te necesito en mi vida”, “reconozco que soy pecador”, “ayúdame”, limpia
mis pecados con tu sangre derramada en la cruz por mi”, “ Te recibo en mi
corazón hoy”, acepto que dirijas mi vida a partir de hoy”, “Tu eres el Cristo,
el Salvador del mundo que ha resucitado de la muerte”, “inscribe mi nombre en
el libro de la vida y transfórmame en una nueva persona a partir de hoy”, “
estoy dispuesto a obedecerte, ven a mi vida, ven”, gracias, gracias por
escucharme y venir a morar en mi vida hoy.
Jesús te dejó un libro
maravilloso, a través del cual ha expresado su voluntad, sus instrucciones
están contenidas en ese libro. Se trata
de la llamada Biblia. Busca una versión cristiana
registrada como Nueva Versión Internacional, Nueva traducción Viviente, o
simplemente una Reina Valera. En ella
comienza a leer el evangelio de Juan. Búscalo
en el Índice, allí te va a decir donde está ubicado. Está en la segunda parte de la Biblia, (Nuevo
Testamento). El escritor de ese libro,
se llama a sí mismo el discípulo amado.
Porque Jesús tiene un amor sobrenatural que puede llenar y sanar tu
vida. Si lo permites y vives en la
ciudad de los Teques podemos ayudarte a estudiar la Biblia. Directamente la biblia, sin introducir “mañas
particulares”. Sinceramente queremos
enseñarte la Biblia, sin añadir, ni quitarle nada. Que tú puedas conocer que realmente piensa
Dios de ti, qué esperas que hagas y cómo puedes vivir una vida que agrade a
Dios, hasta que Jesucristo regrese por ti o tu vayas a morar con el donde el
habita al lado del Padre celestial.
Nuestro número de contacto es
0426. 519.69.47- 0212. 880.13.38
Correo: iglesia.pueblodedios@gmail.com
Soy el Rvdo. Pablo Ortega, Pastor
de la Iglesia Pueblo de Dios.
Estamos a tus órdenes para que
puedas ser restaurado. Tu puedes ser
sanado en tu alma de eso recuerdos que todavía no han sido sanados, que te han
esclavizado, entristecido, deprimido, Jesús puede sanarlo. También, si tu vida lo requiere, Jesús puede
liberarte de todo espíritu que atormenta tu vida o la ha controlado. No tienes que tener miedo de salir de esa
religión sangrienta que vive ofreciendo sacrificios. Llámanos.
Queremos servirte y ayudarte. Da
el primer paso, será maravilloso el cambio que experimentarás porque Cristo
vive.