martes, 4 de abril de 2017

Respuesta a quienes no quieren diezmar, ni ofrendar, ni dar primicias-(Parte I)

¿Cuál es tu actitud con el dinero? ¿Cuáles son tus prioridades? La administración que haces del dinero y del tiempo que Dios te ha dado en esta tierra, reflejan tus prioridades.  El tema del dinero es tan importante que en la biblia se dice que hay 2.350 versículos sobre este tema.  Una cantidad muy superior a los que aparecen sobre la fe, la oración, el cielo o el infierno.  Cristo dijo que no podemos: “…No podéis servir a Dios y a Mamón.” (Mat. 6:24; Biblia Textual).  ¿Qué hacer con el dinero? ¿Le sirves a Cristo y a su reino o le sirves a Mamón (dios de la riqueza= principado de las tinieblas)?  El que ofrenda a los ídolos a los demonios ofrenda (1 Co. 10:20).  Y Mamón es un principado del Reino de las Tinieblas que procura impedir la extensión del Reino de Dios, trayendo miseria y pobreza en los hijos de Dios, o los somete mediante la avaricia y la codicia, la mezquindad del corazón.
¡Cuidado! es importante que haya en tu corazón.  Tus intenciones son más importantes que el debate si está vigente el diezmar, el ofrendar en el altar de la casa de Dios.  O si hay bendiciones a quienes presentamos las primicias al Señor. 
1.- Se argumenta que estamos en la Gracia y no en la Ley.
Quienes se oponen a dar los diezmos, dicen ya no estamos en la Ley, sino en la gracia.  Quiero informarte que la Gracia establece demandas mayores que la Ley, para un discípulo de Cristo.  El Sermón del monte así lo refleja:
"Habéis oído que fue dicho: Amarás a tu prójimo v y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, y orad por los que  os persiguen; de modo que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, porque él hace salir su sol sobre malos y buenos, y hace llover sobre justos e injustos. (Mat 5:43-45;RV89).  Sobre el aborrecer a los enemigos tienes las siguientes citas: Deu. 23:6, 25:17; Sal. 41:10; 139:21-22.
"Habéis oído que fue dicho: No cometerás adulterio.  Pero yo os digo que todo el que mira a una mujer para codiciarla ya adulteró con ella en su corazón.  Mat 5:27-28.  Dios evalúa tus conductas, tus intenciones y tus palabras.  Un día serás evaluado y juzgado en el tribunal de Cristo.  ¿Qué hicistes con los recursos que el Señor colocó en tus manos?  La ley miraba lo externo, lo visible.  La Gracia juzga también las intenciones de quien presenta una ofrenda ó, trae sus diezmos.  ¿le dás al Señor lo mejor, lo escogido lo primero (primicias)?
El dar es una expresión de honra.  Por tiempo me resistí aceptar que cuando tenemos problemas para diezmar, ofrendar, o dar las primicias es porque Cristo no es el Centro de nuestras vidas.  Cuando Jesús le manda al Joven rico a vender todo lo que tenía y a dárselo a los pobres y luego venir y seguirlo, es porque su corazón amaba más a las riquezas que a Dios.
Las demandas del Nuevo Pacto son superiores a las demandas del Antiguo Pacto.  Porque las promesas del Nuevo Pacto son superiores a las promesas del Antiguo Pacto.  En el Nuevo Pacto somos adoptados como hijos de Dios (Efe. 1: 5; Jua. 1:12-13), somos hechos participantes de la naturaleza divina (1 Pe. 1:4), somos hechos “reyes sacerdotes” de su reino (Apo. 1:6), el Espíritu Santo habita en todos los hijos de Dios (2 Co. 6:14). Somos salvos por medio de la fe y no por las obras.  Combinando la revelación de Pablo y la de Santiago: Es decir: quien dice tener fe, demuestra por sus obras que cree, no se trata de una fe intelectual, porque los demonios también tiene fe (pistes) y tiemblan.  Dios nos ha hecho “Nacer de Nuevo” para una “esperanza viva” (Jua. 3: 7; 1 Pe. 1: 3), y ha puesto dentro de nosotros un nuevo corazón, ha escrito sus leyes en él y podemos andar en el Espíritu (Jer. 31:33; Eze, 11:19, Eze. 36:25-27; Heb. 8:10, Heb. 10:16).  Si le dejamos, él nos guiará en las finanzas.
Jesús dijo que no vino a abolir la ley, sino a cumplirla.  "No penséis que he venido para abrogar la Ley o los Profetas. No he venido para abrogar, sino para cumplir.”(Mat. 5:17;Rv89).  El Antiguo Testamento contiene revelación y muchas de las enseñanzas dadas allí son sombra de cosas mayores.  Es necesario extraer los principios imperecederos que nos da la enseñanza del dar a Dios, de Honrarlo.
Se ha entendido la gracia como un cheque en blanco para pecar, para salvarnos si hacemos lo malo.  En realidad la misericordia de Dios es maravillosa, pero nosotros no podemos abusar de la Gracia.  Jesús nos demandó ser perfecto como nuestro Padre es perfecto.  Es su Espíritu que nos capacita, cuando buscamos a Dios, para ser liberados de la esclavitud del pecado.  Su gracia significo el costo más elevado para Cristo, dar su vida en sustitución de la mía.  El inocente, quien no peco, fue hecho pecado por mí.  Ahora soy hecho Justo, comprado con la Sangre del Hijo de Dios.
Piensa en la Iglesia primitiva, vendían propiedades y las traían a los pies de los apóstoles, porque estaban llenos del Espíritu Santo, pero hubo una familia de Cristianos; Ananías y Safira, que Satanás llenó sus corazones (Hch. 5:3) y pretendieron engañar a la iglesia y en realidad estaban pretendiendo engañar al Espíritu Santo, aparentando generosidad.  Ellos vendieron una propiedad y trajeron una parte, pero dijeron: “hemos vendido esta propiedad y traemos la ofrenda a la iglesia”. Pero la realidad es que sólo habían dado una parte.  Observa lo importante que es ser integró en las intenciones de tu corazón.
Para quienes argumentan que no deben traer sus diezmos, sus ofrendas y sus primicias al altar.  Los primeros cristianos estaban dando mucho más que el diezmo.  Y las entregaban a los Apóstoles para que la administraran.  Hay quienes dicen: “yo lo doy como me parece” y “a quien me parece”.  El principio y la promesa de Malaquías 3:10, que dice:
“Traigan íntegro el diezmo para los fondos del templo, y así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto —dice el SEÑOR Todopoderoso—, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde.” (NVI)
Este versículo nos presenta un mandato y una promesa de parte de Dios.  Los diezmos deben ser presentados ante las autoridades de la iglesia, deben ser traído al templo, coincidiendo con lo que hacia los hermanos de la iglesia de Jerusalén en el siglo I d.C.  Estos recursos deben ser administrados para los gastos de la Casa de Dios.  En aquel entonces incluía a los Levitas y Sacerdotes, quienes trabajaban a dedicación exclusiva para Dios.  No realizaban otro trabajo, su único trabajo era servirle al Señor.  Servir para su Reino.
Este versículo también trae una promesa: Dios derramará bendiciones sobre nuestra casa de manera sobreabundante.  El Señor promete abrir puertas en los cielos para bendecirnos.  Nuestras finanzas son atadas cuando nos hacemos mezquinos y no diezmamos.  Recuerda la actitud de tu corazón es más importante que lo que das.  Mira la viuda que dio las dos monedas más insignificantes del sistema monetario judío, pero Jesús la alabó porque ella dio todo a Dios.  El Nuevo Pacto nos demanda darnos todo a Dios para honrarlo con lo que nos da.  Los religiosos y avaros dieron de lo que les sobraba, para ellos, aun cuando la cantidad era muy superior a la cantidad dada por esta mujer, dieron poco.  Dios elevó la ofrenda de esta mujer a una categoría superior. (Mar. 12: 42-45).
Se ha separado el Antiguo y El Nuevo Testamento, El Viejo Pacto y el Nuevo Pacto.  La realidad es que el Nuevo Pacto fue construido sobre el anterior. El autor es el mismo: Dios.  Observa un principio que se mantiene en el Antiguo Pacto y se traspasa al Nuevo Pacto:  "No pondrás bozal al buey cuando trilla” (Deu. 25:4).  Cuando los animales eran usados para desgranar el trigo u otro grano utilizan diferentes métodos para trillar el grano.  Uno de esos métodos era tomar a un buey y colocarle una tabla larga, y una persona se sentaba sobre ella.  El buey caminaba dirigido por el hombre sobre el grano.  Si tú le ponías un bozal, este buey no podía comer del trabajo que realizaba.  Es muy importante que el apóstol Pablo retoma este principio y muestra la evidencia que está vigente en el Nuevo Pacto: en Primera de Corintios capítulo 9, defiende y desarrolla los principios del Antiguo Testamento aplicado en el Nuevo Testamento. En el versos 9 y 10 dice:
“Porque en la ley de Moisés está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla. c ¿Tiene Dios cuidado sólo de los bueyes?  ¿O lo dice enteramente para nosotros? Pues para nosotros está escrito. Porque el que ara ha de arar con esperanza; y el que trilla, con esperanza de participar del fruto.” (RV89).
A lo largo de este capítulo retoma todos los principios desarrollados en el Antiguo Testamento para honrar a los que le sirven al Señor.  “¿No sabéis que los que trabajan en el santuario comen de las cosas del santuario; es decir, los que sirven al altar participan del altar?  Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.” (1Co 9:13-14; RV89).  Para quienes dicen que ya no hay templo, que no hay sacrificios… Te digo, se entendido, abre tu corazón, y sé entendido que hay principios imperecederos que permanecen del Antiguo Pacto al Nuevo Pacto.  Los Siervos y las siervas de Dios deben ser honrados.  En especial aquellos que se dedican exclusivamente a servir al evangelio. 
Esto es así que el Apóstol Pablo dice en su primera carta al Apóstol y Evangelista Timoteo:  “Los dirigentes que gobiernan bien, deben ser considerados merecedores de doble honor, especialmente aquellos que trabajan duro comunicando la palabra y enseñando.” (1 Ti. 5:17; KADOSH).  Honra a los líderes que dirigen en tu iglesia, aquellos que se dedican  a enseñar la palabra de Dios a la Grey de Dios.
Y en el 18 les dice: “Porque la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla. d Además: "El obrero es digno de su salario." (RV89).  Reiterando que está hablando de dinero.
El primer hombre en la Biblia que dio los diezmos fue Abraham (Gn.14:20) “…y le dio Abram los diezmo de todo…”  Abram sale al rescate de su sobrino Lot, la familia y los bienes que habían sido saqueados por conquistadores, y Dios le dio la victoria rescatando todo.  En el camino de regreso se encuentra con el rey de Salem, Sacerdote del Dios Altísimo y tipo de Cristo, (Cristo es Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec).  El mayor bendice al menor.  Es tremendo porque le sale al encuentro con pan y vino, tipo del sacrificio de Jesús en la cruz, y lo bendice.  Y en ese acto Abram lo honra dándole los diezmo de todo.
El siguiente caso bíblico en el Génesis es Jacob, el cual se encuentra huyendo de su hermano Esau, quien quiere matarlo porque le robó la bendición sacerdotal de su Padre Isaac.  En medio de la noche, de la oscuridad, de la soledad y sin ningún recurso económico hace un voto.  Un “voto” es una promesa que  se hace a Dios a cambio que él te otorgue un favor (Génesis 28:20-22):
E hizo Jacob voto, diciendo: Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje en que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir, y si volviere en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios. Y esta piedra que he puesto por señal, será casa de Dios; y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti. (RV60)

Observe que Jacob promete dar la décima parte de todo lo que el Señor le diere, y promete apartarlo para el Señor.  Dios lo hizo riquísimo y le cambio el nombre de Jacob (sostenido por el talón) por el de Israel (El que pelea junto a Dios).  También en Eclesiastés 5:4-5, exhorta a cumplir con los votos a Dios.
Cuando hagas un voto a Dios, no tardes en cumplirlo, porque a Dios no le agradan los necios. Cumple tus votos: Vale más no hacer votos que hacerlos y no cumplirlos. (NVI)

Los decretos divinos expresados en la Ley de Moisés enseñan lo que agrada a Dios, allí se instruye al Pueblo de Dios a dar el diezmo de todo lo que reciban.  Los diezmo “son para los ministros: “… son para su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio…” (Nm. 18:21).  Estos ministros eran de tiempo exclusivo, no se dedicaban a ningún negocio personal o trabajo, no tenían un medio de producir riqueza.  Los gastos del tabernáculo y el sostenimiento de todos los que estaban consagrados al Ministerio salían de los diezmos.  La tribu de Levi fue consagrada para el servicio a Dios y no se les asigno tierra, porque Dios es su provisión.  Tenían a los levitas que se encargaban de la adoración, de la atención de las puertas, recaudar los diezmos, de la administración de la  casa de Dios.  Los Levitas a su vez debían dar “el diezmo del diezmo” “…presentareis de ellos una ofrenda mecida a Jehova el diezmo de los diezmos…” (Nm,18:26).  El versículo establecía que los sacerdotes (de la tribu de Leví y familia de Arón), recibirían ese diezmo de los diezmos.  Por otra parte, Dios previó que los sacerdotes recibirían directamente las ofrendas voluntarias. “…se entregará a Aarón y a sus hijos como alimento…” (Lev. 2:10).
En mi adolescencia estuve en medio del debate de dos hombres de Dios que me enseñaban cosas antagónicas: uno me dicía que debía dar el diezmo de todo y el otro afirmaba que el diezmo no pertenece al Nuevo Pacto.  Hasta que Dios me llevó a la palabras de Cristo sobre el diezmo.  Citadas por los apóstoles para enseñar a la iglesia a diezmar con la actitud correcta de sus corazones:

"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque entregáis el diezmo de la menta, del eneldo y del comino; pero habéis omitido lo más importante de la ley, a saber, el juicio, la misericordia y la fe. Era necesario hacer estas cosas sin omitir aquéllas (Mat. 23:23: RV89).  Mira, observa, entiende: necesario hacer estas cosas sin omitir aquéllas.  Allí pude entender que sí debía dar mis diezmos a Dios.  Bien dice Santiago. “Hermanos míos, no os hagáis muchos maestros, sabiendo que recibiremos juicio más riguroso;” (Stg 3:1).  Usted que está desviando a las persona tras el error sobre no diezmar recibiras mayor condenación.  Hay una gran responsabilidad cuando asumimos ser “maestros” de la Palabra.  Cuando escribes en las redes, lo que está en tu corazón, o pretendes argumentar lo que supuestamente está en la Biblia, pero es en realidad para argumentar tu punto de vista corres el peligro de un gran Juicio.  Es diferente cuando vienes a la Escritura con sinceridad y un vivo sincero deseo de hacer su voluntad.  La Biblia existe para que la obedezcas; a sus mandatos, no para justificarte a ti mismo.

lunes, 30 de enero de 2017

La Escuela de la oración de Jesús

La Escuela de la oración de Jesús

Lucas 9:18 “Aconteció que mientras Jesús oraba aparte, estaban con él los discípulos;…” (RV60).
La Escuela de oración de Jesús era interactiva, bajo modelamiento.  Jesús no les decía vayan a orar.  No él los llevaba aparte a orar.  Porque la oración requiere concentración.  No se puede apartar tiempo para orar bajo la presión de la gente, las interrupciones.  Ellos aprendieron de la vida de oración de Jesús.
En medio de ese tiempo de oración, Jesús aprovechaba el momento para impartirles revelación, ministrar sus vidas.  Él los guiaba bajo el método de las preguntas a investigar que aprendizajes y creencias tenían sus discípulos, qué cosas escuchaban ellos sobre el maestro, sobre el Mesías.  Pedro recibe la revelación directa del Espíritu Santo que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios.  Esta experiencia la recibe en oración.  Ahora, como puede venir una cosa, puede venir la otra.  Pedro fue influenciado en sus pensamientos para rechazar la crucifición de Jesús, negarse a aceptar que su maestro, el mesias, el rey de Israel debía “abortar” la misión.  Eso representaba fracaso, la nación no sería restaurada, la gloria prometida no se vería, y en lo económico político militar quedaría en suspenso las promesas de la era mesiánica, el gobierno mundial a las naciones por parte del Mesías, descrita por Isaias.  Pero, en realidad ese rechazo venía de Satanás, por una compresión parcial de las Escrituras.  El mismo que hablo del Mesías como gobernador y Rey de las naciones, hablo del siervo, si del Siervo Sufriente, sobre la necesidad de restaurar no sólo a las doce tribus de Israel sino alcanzar a las naciones para Cristo, para su reino.  Solo que su reino no era un reino de violencia, la violencia era contra los demonios, y un día será finalmente contra los que se oponen y no quieren reconocer, ni venir a la verdad.
Luc 9:28 Aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar.
Luc 9:29 Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y resplandeciente.
Nuevamente Jesús es visto y descrito formando a sus discípulo en medio de la oración comunitaria.  Pero esta vez solo con un pequeño grupo de líderes selectos.  A ellos les revelo códigos que a los demás no les dío.  El se transfiguró como quien era y ellos vieron su gloria, al lado de Moises y Elias.  Pero Dios padre le instruye que no pueden quedarse extasiados con la gloria, que es más importante obedecer al Hijo amado por el Padre celestial, que estás experiencias que estaban viviendo.  Hay veces nos quedamos pegados en las experiencias sobrenaturales, y no queremos salir de allí.  Pero la realidad es que las recibimos para dar testimonio de Jesús, de su poder, de su gloria, a los perdidos, a los no alcanzados, a los deprimidos, a los angustiados.  A todos aquellos que están sensibles a oír el evangelio del reino, el evangelio de poder y gloria de Nuestro Señor Jesucristo.
Sin embargo, la escuela de la oración no esta completa sin los aprendizajes prácticos sobre la liberación de los espíritus de impiedad, las huestes de maldad.  Sus discípulos habían fracasado y no habían dado el reporte al Maestro. 
Luc 9:40 Y rogué a tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron.
Muchos ministros no cumplen el mandato de Cristo de echar fuera demonios porque tienen miedo de fracasar, como los discípulos, quienes no pudieron echar fuera al demonio que atormentaba a este joven.  Jesús describe a esta generación como perversa e incrédula.  La incredulidad había afectado a la efectividad del ministerio  los apóstoles. ¿Incredulidad de quien? ¿Por qué la inefectividad? La respuesta de Jesús en Marcos, es debido a la falta de oración y ayuno en sus ministerio.  Muchos ministros pretenden ser profesionales del pastorado, pero no son ministros del altar, del altar del cielo, necesitan que se les revele que todos sus elegidos debemos y necesitamos pasar tiempo en oración, buscando la presencia de Dios.
Mateo agraga que la infectividad del ministerio de los apóstoles es por su falta de fe.  Un ministro del altar, debe ser un hombre que opere y crea en lo sobrenatural.  No puede ser un hombre vulgar.  En el sentido que se mueve sólo por sus sentidos naturales, es necesario activar los sentidos espirituales.  Es tremendo como el apóstol Pablo habla de estos sentidos espirituales.  Satanás sabe que tenemos esos sentidos espirituales y va a procurar contamirar al ministro, engañarlo
2Co 11:3 Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.
Pablo habla de ser desviado nuestros “sentidos”.  Al igual que los sentidos naturales, tu puedes desarrollar los sentidos espírituales, para ver (Eliseo era experto viendo el mundo Espíritual), oyendo, Los discípulos aprendieron a desarrollar el sentido espiritual del oido. Tocar, palpar, sentir.  Hay momentos o habermos personas que podemos sentir, percibir la presencia del Señor y también cuando se hace presente un demonio.  Es necesario afinar nuestro discernimiento espiritual.  Hay momento sen tiempos de oración o liberación que percibimos más allá de lo natural.  Podemos recibir la comprensión sobrenatural de cual es el origen de una dolencia oculta, de una persona.  Dios puede revelar por medio del don de ciencia cosas ocultas que han pasado en la vida de una persona cuando oramos, cuando liberamos.  La liberación debe ser vista como un trabajo de equipo.  Jesús los mandó de dos en dos.  Porque somos un cuerpo, y no tenemos el monopolio de los dones, ni de las revelaciones.  Jesús es la cabeza, y debe operar por medio de la sujección nuestra a la dirección del Espíritu Santo.  No hay métodos como los Exhorcistas, que creen que el poder está en el método, en la receta.  HAga esto ahora.  No cada caso debemos buscar en oración la dirección de Dios para ser efectivo, para no operar superticiosamente, sino genuinamente actuar desde la esfera de lo sobrenatural, la cuarta dimensión para algunos, el mundo espíritual, actuando sobre el natural.  Es necesario que al ministro se le revele esta realidad en su corazón.  Muchos rechazan y prefieren ignorar el mundo sobrenatural maligno.  La realidad es que debemos enfrentarlo poque Jesús nos mandó a desatar las ligaduras de impiedad, dejar libre a las personas.  Si es verdad que debemos convinarlo con sanidad del alma, de los recuerdos.  Que no todo es demoniaco, y en muchos casos primero somos guiados por el Espíritu Santo a enfrentar pecados, adicciones, ligaduras del alma de la persona, recuerdos dolorosos, rencores, falta de perdón, y luego el Espíritu Santo nos revela que demonio está asociado a ese pecado que se acaba de confesar.  Y los resultados van a ser más poderososos y efectivos que la simple consejería tradicional.  Que muchas veces son pañitos de agua tibia que no arroja resultados, y los creyentes siguen igual con sus dolencias ocultas.  Es verdad no todo es demonio, pero ellos está presenten o adquieren derechos legales para operar en hijos de Dios que le han abierto puertas y ahora no encuentran o no saben o no tienen la capacidad de cerrarlas y hay que ayudarlos.  Hay hábitos que hay que romper, ayudados por el Espíritu Santo.  Pablo dice que nosotros debemos un sacrificio vivo (los sacrificios se ofrecían vivos en el altar), nuestras vidas deben ser una ofrenda agradable al Señor, por medio de la santidad, de la obediencia, el estudio de la palabra.  También es importante ser fortalecido por el Espíritu Santo en el hombre interior, para romper con la esclavitud del pecado.  La teología tradicional creyó que simplemente orando para recibir a Cristo todos los demonios y enfermedades naturales, emocionales o espirituales se ivan.  Lamento decirle que es falso, que hay que ejercitarse en los sentidos espirituales.  Que así como el Siervo de Eliseo era ciego espiritual.  Muchos en el pasado fuimos ciegos espirituales.  Muchos ministros siguen siendo ignorantes sobre la lucha contra los demonios y le huyen porque tienen miedo o porque temen ser avergonzados por los demonios por sus pecados presentes.
Un último aspecto de la Escuela de la Oración es la oración en la Crisis.  En los peores momentos, en los momentos críticos, Jesús siguió desarrollando la escuela de la oración.  Pero no en un aula de clase, sino con clases en vivo, con demostraciones de que hacer cuando te sientes abrumado o “entristecido” por la prueba que te viene o algunos elementos que te han sido revelado que sucederán, o que conoces pasarán.  Sabes la magnitud de tu compromiso y no estás dispuesto a abandonar, sino a hacer la voluntad del Padre
Luc 22:39 Y saliendo, se fue, como solía, al monte de los Olivos; y sus discípulos también le siguieron.
Luc 22:40 Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación.
Luc 22:41 Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró,
Luc 22:42 diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.
Luc 22:43 Y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle.
Luc 22:44 Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.
Luc 22:45 Cuando se levantó de la oración, y vino a sus discípulos, los halló durmiendo a causa de la tristeza;
Luc 22:46 y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad para que no entréis en tentación.
Un ministro de Cristo debe entende que estamos sometidos no solo a pruebas, sino a tentaciones que pueden hacer fracasar nuestro ministerio.  Lo cual puede llevarnos a la necesidad de luego ser restaurados, a un alto precio.
Jesús es muy claro levántate y ora.


Respuesta a quienes no quieren diezmar, ni ofrendar, ni dar primicias-(Parte I)

¿Cuál es tu actitud con el dinero? ¿Cuáles son tus prioridades? La administración que haces del dinero y del tiempo que Dios te ha dado e...