La Escuela de la oración de Jesús
Lucas 9:18 “Aconteció que
mientras Jesús oraba aparte, estaban con él los discípulos;…” (RV60).
La Escuela de oración de
Jesús era interactiva, bajo modelamiento.
Jesús no les decía vayan a orar.
No él los llevaba aparte a orar.
Porque la oración requiere concentración. No se puede apartar tiempo para orar bajo la
presión de la gente, las interrupciones.
Ellos aprendieron de la vida de oración de Jesús.
En medio de ese tiempo de
oración, Jesús aprovechaba el momento para impartirles revelación, ministrar sus
vidas. Él los guiaba bajo el método de
las preguntas a investigar que aprendizajes y creencias tenían sus discípulos,
qué cosas escuchaban ellos sobre el maestro, sobre el Mesías. Pedro recibe la revelación directa del
Espíritu Santo que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios. Esta experiencia la recibe en oración. Ahora, como puede venir una cosa, puede venir
la otra. Pedro fue influenciado en sus
pensamientos para rechazar la crucifición de Jesús, negarse a aceptar que su
maestro, el mesias, el rey de Israel debía “abortar” la misión. Eso representaba fracaso, la nación no sería
restaurada, la gloria prometida no se vería, y en lo económico político militar
quedaría en suspenso las promesas de la era mesiánica, el gobierno mundial a
las naciones por parte del Mesías, descrita por Isaias. Pero, en realidad ese rechazo venía de
Satanás, por una compresión parcial de las Escrituras. El mismo que hablo del Mesías como gobernador
y Rey de las naciones, hablo del siervo, si del Siervo Sufriente, sobre la necesidad
de restaurar no sólo a las doce tribus de Israel sino alcanzar a las naciones
para Cristo, para su reino. Solo que su
reino no era un reino de violencia, la violencia era contra los demonios, y un
día será finalmente contra los que se oponen y no quieren reconocer, ni venir a
la verdad.
Luc 9:28 Aconteció como ocho
días después de estas palabras, que tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al
monte a orar.
Luc 9:29 Y entre tanto que
oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y
resplandeciente.
Nuevamente Jesús es visto y
descrito formando a sus discípulo en medio de la oración comunitaria. Pero esta vez solo con un pequeño grupo de
líderes selectos. A ellos les revelo códigos
que a los demás no les dío. El se
transfiguró como quien era y ellos vieron su gloria, al lado de Moises y
Elias. Pero Dios padre le instruye que
no pueden quedarse extasiados con la gloria, que es más importante obedecer al
Hijo amado por el Padre celestial, que estás experiencias que estaban
viviendo. Hay veces nos quedamos pegados
en las experiencias sobrenaturales, y no queremos salir de allí. Pero la realidad es que las recibimos para
dar testimonio de Jesús, de su poder, de su gloria, a los perdidos, a los no
alcanzados, a los deprimidos, a los angustiados. A todos aquellos que están sensibles a oír el
evangelio del reino, el evangelio de poder y gloria de Nuestro Señor
Jesucristo.
Sin embargo, la escuela de
la oración no esta completa sin los aprendizajes prácticos sobre la liberación
de los espíritus de impiedad, las huestes de maldad. Sus discípulos habían fracasado y no habían
dado el reporte al Maestro.
Luc 9:40 Y rogué a tus
discípulos que le echasen fuera, y no pudieron.
Muchos ministros no cumplen
el mandato de Cristo de echar fuera demonios porque tienen miedo de fracasar,
como los discípulos, quienes no pudieron echar fuera al demonio que atormentaba
a este joven. Jesús describe a esta
generación como perversa e incrédula. La
incredulidad había afectado a la efectividad del ministerio los apóstoles. ¿Incredulidad de quien? ¿Por
qué la inefectividad? La respuesta de Jesús en Marcos, es debido a la falta de
oración y ayuno en sus ministerio.
Muchos ministros pretenden ser profesionales del pastorado, pero no son
ministros del altar, del altar del cielo, necesitan que se les revele que todos
sus elegidos debemos y necesitamos pasar tiempo en oración, buscando la
presencia de Dios.
Mateo agraga que la
infectividad del ministerio de los apóstoles es por su falta de fe. Un ministro del altar, debe ser un hombre que
opere y crea en lo sobrenatural. No
puede ser un hombre vulgar. En el
sentido que se mueve sólo por sus sentidos naturales, es necesario activar los
sentidos espirituales. Es tremendo como
el apóstol Pablo habla de estos sentidos espirituales. Satanás sabe que tenemos esos sentidos
espirituales y va a procurar contamirar al ministro, engañarlo
2Co 11:3 Pero temo que como
la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna
manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.
Pablo habla de ser desviado
nuestros “sentidos”. Al igual que los sentidos naturales, tu puedes desarrollar los sentidos espírituales, para ver (Eliseo era experto viendo el mundo Espíritual), oyendo, Los discípulos aprendieron a desarrollar el sentido espiritual del oido. Tocar, palpar, sentir. Hay momentos o habermos personas que podemos sentir, percibir la presencia del Señor y también cuando se hace presente un demonio. Es necesario afinar nuestro discernimiento espiritual. Hay momento sen tiempos de oración o liberación que percibimos más allá de lo natural. Podemos recibir la comprensión sobrenatural de cual es el origen de una dolencia oculta, de una persona. Dios puede revelar por medio del don de ciencia cosas ocultas que han pasado en la vida de una persona cuando oramos, cuando liberamos. La liberación debe ser vista como un trabajo de equipo. Jesús los mandó de dos en dos. Porque somos un cuerpo, y no tenemos el monopolio de los dones, ni de las revelaciones. Jesús es la cabeza, y debe operar por medio de la sujección nuestra a la dirección del Espíritu Santo. No hay métodos como los Exhorcistas, que creen que el poder está en el método, en la receta. HAga esto ahora. No cada caso debemos buscar en oración la dirección de Dios para ser efectivo, para no operar superticiosamente, sino genuinamente actuar desde la esfera de lo sobrenatural, la cuarta dimensión para algunos, el mundo espíritual, actuando sobre el natural. Es necesario que al ministro se le revele esta realidad en su corazón. Muchos rechazan y prefieren ignorar el mundo sobrenatural maligno. La realidad es que debemos enfrentarlo poque Jesús nos mandó a desatar las ligaduras de impiedad, dejar libre a las personas. Si es verdad que debemos convinarlo con sanidad del alma, de los recuerdos. Que no todo es demoniaco, y en muchos casos primero somos guiados por el Espíritu Santo a enfrentar pecados, adicciones, ligaduras del alma de la persona, recuerdos dolorosos, rencores, falta de perdón, y luego el Espíritu Santo nos revela que demonio está asociado a ese pecado que se acaba de confesar. Y los resultados van a ser más poderososos y efectivos que la simple consejería tradicional. Que muchas veces son pañitos de agua tibia que no arroja resultados, y los creyentes siguen igual con sus dolencias ocultas. Es verdad no todo es demonio, pero ellos está presenten o adquieren derechos legales para operar en hijos de Dios que le han abierto puertas y ahora no encuentran o no saben o no tienen la capacidad de cerrarlas y hay que ayudarlos. Hay hábitos que hay que romper, ayudados por el Espíritu Santo. Pablo dice que nosotros debemos un sacrificio vivo (los sacrificios se ofrecían vivos en el altar), nuestras vidas deben ser una ofrenda agradable al Señor, por medio de la santidad, de la obediencia, el estudio de la palabra. También es importante ser fortalecido por el Espíritu Santo en el hombre interior, para romper con la esclavitud del pecado. La teología tradicional creyó que simplemente orando para recibir a Cristo todos los demonios y enfermedades naturales, emocionales o espirituales se ivan. Lamento decirle que es falso, que hay que ejercitarse en los sentidos espirituales. Que así como el Siervo de Eliseo era ciego espiritual. Muchos en el pasado fuimos ciegos espirituales. Muchos ministros siguen siendo ignorantes sobre la lucha contra los demonios y le huyen porque tienen miedo o porque temen ser avergonzados por los demonios por sus pecados presentes.
Un último aspecto de la Escuela de la Oración es la oración en la Crisis. En los peores momentos, en
los momentos críticos, Jesús siguió desarrollando la escuela de la
oración. Pero no en un aula de clase,
sino con clases en vivo, con demostraciones de que hacer cuando te sientes
abrumado o “entristecido” por la prueba que te viene o algunos elementos que te
han sido revelado que sucederán, o que conoces pasarán. Sabes la magnitud de tu compromiso y no estás
dispuesto a abandonar, sino a hacer la voluntad del Padre
Luc 22:39 Y saliendo, se
fue, como solía, al monte de los Olivos; y sus discípulos también le siguieron.
Luc 22:40 Cuando llegó a
aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación.
Luc 22:41 Y él se apartó de
ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró,
Luc 22:42 diciendo: Padre,
si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.
Luc 22:43 Y se le apareció
un ángel del cielo para fortalecerle.
Luc 22:44 Y estando en
agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que
caían hasta la tierra.
Luc 22:45 Cuando se levantó
de la oración, y vino a sus discípulos, los halló durmiendo a causa de la tristeza;
Luc 22:46 y les dijo: ¿Por
qué dormís? Levantaos, y orad para que no entréis en tentación.
Un ministro de Cristo debe
entende que estamos sometidos no solo a pruebas, sino a tentaciones que pueden
hacer fracasar nuestro ministerio. Lo
cual puede llevarnos a la necesidad de luego ser restaurados, a un alto precio.
Jesús es muy claro levántate
y ora.