martes, 15 de noviembre de 2016

Cómo encontrar la felicidad eterna

¿Escogidos o llamados? ¿Existen los predestinados a la condenación?
Es una gran verdad que Dios nos eligió a todos antes de la fundación del mundo, porque nos ama.  También es verdad, que todos somos llamados por Dios para salir del mundo, de su corrupción y entrar en la nueva vida con Cristo.  Como dice Isaías, retomado por el Apóstol Pablo, no todos oyen el llamado de Dios, ni acuden a él.  Muchos rechazan a Cristo, quien es el medio por el cual el Padre, eligió desde antes de fundar el universo salvarnos.
Muchos no entienden que Dios quiere que todos los hombres se salve.  Dios si se duele con el pecador que muere alejado de él.  Pero Dios fijo sus propias reglas.  El no quiere autómatas, robot que elijan obedecer.  La obediencia que Dios espera es de un corazón arrepentido, entristecido, que siente verdadero pesar por su pecado, y reconoce su incapacidad de amar a Dios.
Un corazón que quiera ser transformado por Dios, recibe el amor de Dios y deja al Espíritu Santo derramar en su corazón el amor de Dios que transforma nuestras vidas en otro ser humano, solidario, amable, colaborar, que piensa en lo bueno, que anhela obedecer a su Cristo, a su Señor.
Dios no elige a algunos hombres para que sean condenados.  Lo que sucede es que muchos hombres rechazan su amor salvador.  Porque la salvación es por medio de la fe.  Por ello Dios, les ha permitido a los hombres vivir con una mente reprobada, alejada del Señor.  En los postreros tiempo, va a enviar un poder y un espíritu engañador conforme a sus propios malos deseos que traían al anticristo, el hombre de iniquidad, el hombre de pecado que será un líder mundial, que traerá paz aparente al mundo, que se proclamará Dios, y se sentará en el templo de Dios en Jerusalen. Muchos que rechazan a Cristo creerán a los milagros, prodigios y portentos que realizará este falso Cristo, el Hijo de Satanás.  Allí cuando los judíos vean la abominación desoladora, a los tres años y medio de la Gran Tribulación huirán.
La iglesia en ese tiempo, de prueba, que vendrá como nunca antes ha sucedido, será perseguida, matarán a muchos hijos de Dios por no creer a la mentira del diablo, ni deciden adorar a los ídolos o a la imagen del anticristo.  Esos días serán acortados por amor a “los escogidos”, a quienes han sido sellados por el Espíritu Santo y no han permitido el sello de Satanás en sus frentes y en su mano.  La marca es primeramente espiritual.  Vemos en las profecías de Ezequiel, gente que tiene el sello de Dios, que en medio de la prueba de la ciudad es guardada.  En medio de la Prueba, Dios va a guardar a sus hijos.  Serán días de angustia.  Por ello Jesús pregunta ¿Cuándo el Hijo del Hombre regrese hallará fe en la tierra?
Muchos antes las pruebas se desaniman, reniegan de Dios.  Ninguno quiere ser probado, padecer.  Todos deberíamos investigar ¿qué significa completar los padecimientos de Cristo que habla el apóstol Pablo? Tenemos la promesa según Pablo que así como somos atribulados, el Señor nos consolará y a quienes nos han perseguidos serán atribulados eternamente.
Entonces amados hermanos no existe en la biblia la doble predestinación como la indicó Agustín de Hipona, Padre de la Iglesia, que fue popularizada por el teólogo Calvino.  Tu tienes que cuidar tu salvación con temor y temblor.  A la salvación se llega por la fe, no por las obras.  Pero no la fe que simplemente confiesa las cosas, sino la fe que actúa, que da fruto, que obra.  Es la fe que se mueve confiando en el todopoderoso.
Pretender ser salvo por las obras, es aquel que piensa y sostiene que debido a sus méritos puede alcanzar salvación.  Cuando una persona dice: son mayores mis buenas obras que mis malas obras.  Se trata de una persona que procura vivir conforme a la Ley.  La cual afirma: ¡el que haga esto vivirá!  Pero la Ley de Moisés, también dice: maldito el que incumple alguno de estos mandatos.
La Gracia es diferente.  Es creer que yo puedo ser salvo únicamente por los méritos de Cristo.  Cristo derramó su sangre inocente en la cruz del Calvario.  Fue muerto y llevado al infierno mismo. Y al tercer día, el imperio de la muerte fue derrotado.  No pudo retenerlo.  Ahora todo el que decide arrepentirse de sus pecados, creer en Cristo, poner su fe en él, es nacido de nuevo por el Espíritu Santo, su corazón es circuncidado.  Dios pone sus leyes en sus pensamientos y corazón, le da la mente de Cristo, lo conduce a aprender a conocer la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios, al impartirle conocimiento y sabiduría celestial.
Gracia significa que he recibido la salvación como un regalo de Dios, no como un premio por mi conducta.  Es la sangre de Cristo la que puede sacarte del Reino de las Tinieblas y traerte por medio del Espíritu Santo al Reino del Hijo Amado de Dios.  Es la poderosa sangre de Cristo que me da libre acceso al Trono de Dios.
Cristo fue hecho la máxima autoridad en el cielo y en la tierra.  El que el padre eligió para crear todas las cosas por medio de su palabra, y por quien todas las cosas son sustentadas, es el encargado de poner a todos sus enemigos debajo de sus pies.  Para que una vez que sean completada la misión reine por mil años, juzgue a Satanás, al Falso profeta y al Anticristo o la bestia, el hombre de iniquidad que vendrá bajo el poder de principados del Diablo.  Cuando complete su misión entregará el Reino en manos del Padre.
Dios te ama y nunca pensó en ti como alguien que va a destruir.  Dios quiere que tu seas salvo.  Pero Jesús regresa sólo por aquellos que esperan su regreso.  Jesús no vuelve por todos los hombres.  Sólo por los que esperan su regreso.  Aquellos que tienen al Espíritu Santo reinando en su corazón.  Aquellos que no se han convertidos en comelones y en bebedores de vino, Que no se han dedicado a maltratar a sus condiscípulos, ni se han desviado a vivir de nuevo una vida disoluta.
Dios nos ha elegido a todos, nos llama a todos, elige a algunos para algunas misiones especiales (cada uno tiene una misión asignada, aunque no la cumpla), tu tienes que responder a su llamado con fe en Cristo, necesariamente tienes que tomar tu cruz, perseverar en la doctrina de los apóstoles, tienes que estar dispuesto a perder tu vida por Jesús. Si fuere necesario, hasta la muerte mantenerte firme, perseverar.  No basta creer y luego apartarse.  Esos serán borrados sus nombres del libro de la vida y no verán al Señor. 
Sólo quienes venzan heredarán la vida eterna.  Eso no es salvación por las obras.  Dios reitera: lo que has recibido por Gracia, debes cuidarlo, valorarlo.  La condición de Dios es obediencia.  Esos ridiculizado al Evangelio de Reino.  El verdadero evangelio cambió radicalmente la vida de los miembros de la iglesia de Colosas.  La gente daba testimonio y se convertia, no sólo por sus palabras, sino por su transformación.
Cuando Cristo regrese en gloria en las nubes con sus ángeles, reunirá a sus escogidos de los cuatro puntos de la tierra, los muertos en Cristo resucitarán, los que estemos vivos, seremos transformado para recibir al Señor en el aire y afirma la Escritura que siempre estaremos con el Señor.  Inmediatamente el Señor pondrá sus pies en Sion y todos los ejércitos reunidos para la batalla de Armagedón serán destruidos por su palabra.  Cristo reinará sobre la tierra por mil años, un reino mundial de paz con Cristo al frente.  Cristo ofrece darnos la oportunidad y el privilegio de reinar con él, en ese tiempo.  
Al final de este periodo el Diablo después de ser soltado por poco tiempo, reunirá las naciones Gog y Magog, pero nuevamente El Señor matará a los que se oponen.  El trono del Gran Juicio Blanco será levantado y todos los que no creyeron en Cristo hombres, mujeres y niños se levantarán de entre los muertos.  Esto es llamada la muerte segunda. y todos serán juzgado de acuerdo a lo que aparezca en sus libros de obras.  Todos ellos estarán allí porque no están inscrito en el libro de la vida ni porque recibieron a Cristo, ni fueron sus discípulos.  Ellos serán lanzados al lago de fuego y azufre, ellos experimentaran la muerte segunda, la muerte eterna.  Allí serán atormentados por la eternidad.
Estás a tiempo de arrepentirte, creer en Cristo.  Arrepiéntete de tus pecados, recibe a Cristo en tu corazón, recibe el bautismo del Espíritu Santo y la Plenitud del Espíritu para poder vivir en el poder de Dios, para que tu hombre interior sea fortalecido y esto te ayudará a poder vivir en la santidad de Dios.  Qué esperas para correré a Cristo y rendirte ante el Señor.  Si lo haces ahora recibirás los ríos del Espíritu Santo, un gozo indescriptible vendrá a tu vida, Cristo te dará su paz en tu corazón y podrás ver cambiar tu carácter.  Y un día veras al Señor Jesús regresar a esta tierra donde todo ojo le verán.  Como vino la primera vez y fue alzado así regresará.  Corre, corre por tu vida.  Cristo tiene los brazos abierto.  Recibelo.

Si quieres puedes comunicarte conmigo al 04265196947 por WhatsApp.  También los días viernes, a las 4 pm, en nuestra Sede, estamos enseñando versículo por versículo, todos los pasajes que el Espíritu de Cristo ha revelado y conservamos por escrito en LA BIBLIA, que nos hablan de los tiempos del fín.  Recuerda, estos hombres hablaron y escribieron otros, guiado por El Espíritu.  Nunca hablaron por su voluntad.  El Espíritu Santo le guío a toda verdad.  Cristo es la verdad, la vida eterna, no hay otro camino al Padre.  Si quieres inmortalidad y genuina felicidad tienes que venir a Cristo Jesús nuestro salvador, nuestro Señor.

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