martes, 15 de noviembre de 2016

Cómo encontrar la felicidad eterna

¿Escogidos o llamados? ¿Existen los predestinados a la condenación?
Es una gran verdad que Dios nos eligió a todos antes de la fundación del mundo, porque nos ama.  También es verdad, que todos somos llamados por Dios para salir del mundo, de su corrupción y entrar en la nueva vida con Cristo.  Como dice Isaías, retomado por el Apóstol Pablo, no todos oyen el llamado de Dios, ni acuden a él.  Muchos rechazan a Cristo, quien es el medio por el cual el Padre, eligió desde antes de fundar el universo salvarnos.
Muchos no entienden que Dios quiere que todos los hombres se salve.  Dios si se duele con el pecador que muere alejado de él.  Pero Dios fijo sus propias reglas.  El no quiere autómatas, robot que elijan obedecer.  La obediencia que Dios espera es de un corazón arrepentido, entristecido, que siente verdadero pesar por su pecado, y reconoce su incapacidad de amar a Dios.
Un corazón que quiera ser transformado por Dios, recibe el amor de Dios y deja al Espíritu Santo derramar en su corazón el amor de Dios que transforma nuestras vidas en otro ser humano, solidario, amable, colaborar, que piensa en lo bueno, que anhela obedecer a su Cristo, a su Señor.
Dios no elige a algunos hombres para que sean condenados.  Lo que sucede es que muchos hombres rechazan su amor salvador.  Porque la salvación es por medio de la fe.  Por ello Dios, les ha permitido a los hombres vivir con una mente reprobada, alejada del Señor.  En los postreros tiempo, va a enviar un poder y un espíritu engañador conforme a sus propios malos deseos que traían al anticristo, el hombre de iniquidad, el hombre de pecado que será un líder mundial, que traerá paz aparente al mundo, que se proclamará Dios, y se sentará en el templo de Dios en Jerusalen. Muchos que rechazan a Cristo creerán a los milagros, prodigios y portentos que realizará este falso Cristo, el Hijo de Satanás.  Allí cuando los judíos vean la abominación desoladora, a los tres años y medio de la Gran Tribulación huirán.
La iglesia en ese tiempo, de prueba, que vendrá como nunca antes ha sucedido, será perseguida, matarán a muchos hijos de Dios por no creer a la mentira del diablo, ni deciden adorar a los ídolos o a la imagen del anticristo.  Esos días serán acortados por amor a “los escogidos”, a quienes han sido sellados por el Espíritu Santo y no han permitido el sello de Satanás en sus frentes y en su mano.  La marca es primeramente espiritual.  Vemos en las profecías de Ezequiel, gente que tiene el sello de Dios, que en medio de la prueba de la ciudad es guardada.  En medio de la Prueba, Dios va a guardar a sus hijos.  Serán días de angustia.  Por ello Jesús pregunta ¿Cuándo el Hijo del Hombre regrese hallará fe en la tierra?
Muchos antes las pruebas se desaniman, reniegan de Dios.  Ninguno quiere ser probado, padecer.  Todos deberíamos investigar ¿qué significa completar los padecimientos de Cristo que habla el apóstol Pablo? Tenemos la promesa según Pablo que así como somos atribulados, el Señor nos consolará y a quienes nos han perseguidos serán atribulados eternamente.
Entonces amados hermanos no existe en la biblia la doble predestinación como la indicó Agustín de Hipona, Padre de la Iglesia, que fue popularizada por el teólogo Calvino.  Tu tienes que cuidar tu salvación con temor y temblor.  A la salvación se llega por la fe, no por las obras.  Pero no la fe que simplemente confiesa las cosas, sino la fe que actúa, que da fruto, que obra.  Es la fe que se mueve confiando en el todopoderoso.
Pretender ser salvo por las obras, es aquel que piensa y sostiene que debido a sus méritos puede alcanzar salvación.  Cuando una persona dice: son mayores mis buenas obras que mis malas obras.  Se trata de una persona que procura vivir conforme a la Ley.  La cual afirma: ¡el que haga esto vivirá!  Pero la Ley de Moisés, también dice: maldito el que incumple alguno de estos mandatos.
La Gracia es diferente.  Es creer que yo puedo ser salvo únicamente por los méritos de Cristo.  Cristo derramó su sangre inocente en la cruz del Calvario.  Fue muerto y llevado al infierno mismo. Y al tercer día, el imperio de la muerte fue derrotado.  No pudo retenerlo.  Ahora todo el que decide arrepentirse de sus pecados, creer en Cristo, poner su fe en él, es nacido de nuevo por el Espíritu Santo, su corazón es circuncidado.  Dios pone sus leyes en sus pensamientos y corazón, le da la mente de Cristo, lo conduce a aprender a conocer la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios, al impartirle conocimiento y sabiduría celestial.
Gracia significa que he recibido la salvación como un regalo de Dios, no como un premio por mi conducta.  Es la sangre de Cristo la que puede sacarte del Reino de las Tinieblas y traerte por medio del Espíritu Santo al Reino del Hijo Amado de Dios.  Es la poderosa sangre de Cristo que me da libre acceso al Trono de Dios.
Cristo fue hecho la máxima autoridad en el cielo y en la tierra.  El que el padre eligió para crear todas las cosas por medio de su palabra, y por quien todas las cosas son sustentadas, es el encargado de poner a todos sus enemigos debajo de sus pies.  Para que una vez que sean completada la misión reine por mil años, juzgue a Satanás, al Falso profeta y al Anticristo o la bestia, el hombre de iniquidad que vendrá bajo el poder de principados del Diablo.  Cuando complete su misión entregará el Reino en manos del Padre.
Dios te ama y nunca pensó en ti como alguien que va a destruir.  Dios quiere que tu seas salvo.  Pero Jesús regresa sólo por aquellos que esperan su regreso.  Jesús no vuelve por todos los hombres.  Sólo por los que esperan su regreso.  Aquellos que tienen al Espíritu Santo reinando en su corazón.  Aquellos que no se han convertidos en comelones y en bebedores de vino, Que no se han dedicado a maltratar a sus condiscípulos, ni se han desviado a vivir de nuevo una vida disoluta.
Dios nos ha elegido a todos, nos llama a todos, elige a algunos para algunas misiones especiales (cada uno tiene una misión asignada, aunque no la cumpla), tu tienes que responder a su llamado con fe en Cristo, necesariamente tienes que tomar tu cruz, perseverar en la doctrina de los apóstoles, tienes que estar dispuesto a perder tu vida por Jesús. Si fuere necesario, hasta la muerte mantenerte firme, perseverar.  No basta creer y luego apartarse.  Esos serán borrados sus nombres del libro de la vida y no verán al Señor. 
Sólo quienes venzan heredarán la vida eterna.  Eso no es salvación por las obras.  Dios reitera: lo que has recibido por Gracia, debes cuidarlo, valorarlo.  La condición de Dios es obediencia.  Esos ridiculizado al Evangelio de Reino.  El verdadero evangelio cambió radicalmente la vida de los miembros de la iglesia de Colosas.  La gente daba testimonio y se convertia, no sólo por sus palabras, sino por su transformación.
Cuando Cristo regrese en gloria en las nubes con sus ángeles, reunirá a sus escogidos de los cuatro puntos de la tierra, los muertos en Cristo resucitarán, los que estemos vivos, seremos transformado para recibir al Señor en el aire y afirma la Escritura que siempre estaremos con el Señor.  Inmediatamente el Señor pondrá sus pies en Sion y todos los ejércitos reunidos para la batalla de Armagedón serán destruidos por su palabra.  Cristo reinará sobre la tierra por mil años, un reino mundial de paz con Cristo al frente.  Cristo ofrece darnos la oportunidad y el privilegio de reinar con él, en ese tiempo.  
Al final de este periodo el Diablo después de ser soltado por poco tiempo, reunirá las naciones Gog y Magog, pero nuevamente El Señor matará a los que se oponen.  El trono del Gran Juicio Blanco será levantado y todos los que no creyeron en Cristo hombres, mujeres y niños se levantarán de entre los muertos.  Esto es llamada la muerte segunda. y todos serán juzgado de acuerdo a lo que aparezca en sus libros de obras.  Todos ellos estarán allí porque no están inscrito en el libro de la vida ni porque recibieron a Cristo, ni fueron sus discípulos.  Ellos serán lanzados al lago de fuego y azufre, ellos experimentaran la muerte segunda, la muerte eterna.  Allí serán atormentados por la eternidad.
Estás a tiempo de arrepentirte, creer en Cristo.  Arrepiéntete de tus pecados, recibe a Cristo en tu corazón, recibe el bautismo del Espíritu Santo y la Plenitud del Espíritu para poder vivir en el poder de Dios, para que tu hombre interior sea fortalecido y esto te ayudará a poder vivir en la santidad de Dios.  Qué esperas para correré a Cristo y rendirte ante el Señor.  Si lo haces ahora recibirás los ríos del Espíritu Santo, un gozo indescriptible vendrá a tu vida, Cristo te dará su paz en tu corazón y podrás ver cambiar tu carácter.  Y un día veras al Señor Jesús regresar a esta tierra donde todo ojo le verán.  Como vino la primera vez y fue alzado así regresará.  Corre, corre por tu vida.  Cristo tiene los brazos abierto.  Recibelo.

Si quieres puedes comunicarte conmigo al 04265196947 por WhatsApp.  También los días viernes, a las 4 pm, en nuestra Sede, estamos enseñando versículo por versículo, todos los pasajes que el Espíritu de Cristo ha revelado y conservamos por escrito en LA BIBLIA, que nos hablan de los tiempos del fín.  Recuerda, estos hombres hablaron y escribieron otros, guiado por El Espíritu.  Nunca hablaron por su voluntad.  El Espíritu Santo le guío a toda verdad.  Cristo es la verdad, la vida eterna, no hay otro camino al Padre.  Si quieres inmortalidad y genuina felicidad tienes que venir a Cristo Jesús nuestro salvador, nuestro Señor.

sábado, 9 de abril de 2016

¿Quieres ser Libre?¿Te sientes triste, deprimido, entristecido, cautivo?

El evangelio es una respuesta sincera, efectiva al corazón quebrantado, el alma decaída, entristecida y llena de amargura o desesperanza.  El evangelio es las Buenas Noticias para el hombre del siglo XIX.  Así como en el Siglo I, el evangelio fue llevado por hombres desconocidos, sin influencia, sin protectores e impulsadores sociales, pero con un evangelio lleno del Espíritu, con demostraciones de prodigios, milagros y portentos que llevaron a los hombres y mujeres de ese primer siglo, no a abrazar una religión, sino a tener una experiencia poderosa que transformó sus vidas.  Así puedes ser hoy para tí.
La sociedad del Siglo XXI, es una sociedad llamada postmoderna, que valora la experiencia emocional, por ello los cultos nuevaeristas, disfrazados de experiencias místicas no religiosas, ha conducido a la gente a decir que no están abrazando una religión.  Igual experiencia tienen personas católicas, que tienen una vida nominal, Ellas han encontrado en la religión de la santería, yoruba, babalao entre otras religiones proveniente de África una experiencia aparentemente de poder, supuestamente neutro, ni buena ni mala.  Pero en realidad proveniente del Reino de las Tinieblas.  Realmente estas personas, luego que ingresa en esta religión necesitan algo superior a una religiosidad evangélica, estéril, dominguera, y sin poder para ser liberados de las maldiciones y espíritus con los cuales han pactado sin saberlo.  Eso es lo peor.  Crees que no tienes nada, pero si has participado de algún rito con ellos tienes que recibir liberación de Cristo.  No tienes porque temer Jesús es más poderoso y ha comisionado a su Iglesia a liberar a los cautivos.  ¿Quieres ser libre?
El verdadero evangelio es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree.  En el primer siglo los creyentes eran bautizados con el Espíritu Santo, había una experiencia genuina, real, visible, en la cual sus vidas cambiaban, experimentaban al cielo en sus espíritus, sus emociones eran un raudal de gozo, paz y sus espíritus adquirían una nueva fe, capaz de sanar enfermos, resucitar muertos, entender el origen de enfermedades o dolencias.  Era capaz de echar fuera a los demonios que habitaban a las personas.  Nada del Reino de las Tinieblas podía hacer frente a ellos.  Hoy es posible.  Si tu puedes experimentar el mismo poder del cielo en tu vida. 
Ellos estaban dotados del poder de Dios, hablaba en otras lenguas, oían mensajes del Espíritu Santo, eran conducido a realizar acciones guiadas por él. Su vida era realmente sorprendente, emocionante.  Una vivencia poderosísima, transformadora de sus vidas que alcanzaba a sus familias, incluyendo la casa del Cesar.  En tres siglos, bajo persecución, sin publicidad, sin otro recurso que los mismos hombres y mujeres que experimentaban el poder del evangelio alcanzaron a la mitad del Reino Romano.
Sin embargo, Satanás supo utilizar a un buen siervo suyo: Constantino. Un adorador del dios sol.  Este declaró al cristianismo la religión oficial, y bajo este nuevo poder religioso controlo todo el imperio.  Ahora los pastores no eran hombres llenos del Espíritu, hombres que no amaban la riqueza, hombres sinceramente interesados en la gente.  Ahora se trataba de hombres con hambre de poder, de riqueza y placer.  Roma en estos siglos, atestigua los investigadores, se convirtió en un prostíbulo religioso.  Los obispos mantenían una vida de gula, relaciones sexuales con muchas mujeres, asesinatos y toma del poder a la fuerza.  Ya no era el reino de Dios, a lo que ellos llevaban.  Se transformó en la religión de los adoradores del dios sol, difrazado de cristianismo.  Transformaron todos los elementos del dios sol y lo introdujeron bajo el título de cristianismo.  Si investiga veras que pertenecieron a este culto.  Es decir estos obispo, no era obispo de Cristo sino de Satanás.
¿Qué puedes hacer hoy?  El Espíritu Santo hoy sigue buscando verdaderos adoradores que adoren a Cristo en espíritu y verdad.  Hombres y mujeres que quieran experimentar el poder transformador, vitalizador y portentoso del Evangelio de Jesucristo.  O mejor dicho de las acciones del Espíritu de Dios.  Si tu quieres ser sanado en tu corazón, ser liberado de todos los espíritu que atormenta tu vida, puedes hacerlo.  Jesús sigue tocado a la puerta de tu corazón.  Él te dice “te estoy llamando”.  Sí, Jesús te dice: ¡Ábreme la puerta! Si le abres la puerta de tu corazón, el mismo Espíritu Santo vendrá a tu corazón enviado por Jesús.  Tú puedes experimentar “los ríos del Espíritu Santo”, que experimentaron los cristianos del primer siglo.  Tu puedes vivenciar un evangelio vivo.  ¿Quieres hacerlo? Hoy es el día de salvación.  Tu vida puede cambiar.  No esperes para mañana. Hoy es tu día, hoy es tu hora.  La sangre de Cristo tiene poder.
Da el primer paso. ¿Qué necesitar hacer? Número uno e imprescindible: arrepentirte y convertirte a Cristo. ¿Qué es eso? ¿Cómo lo hago?  Bueno Jesús está presente en todo el Universo, él es Dios y en este momento está dispuesto a oír una sincera oración que salga de tu corazón y de tus labios.  El dice que tienen que ser desde el corazón y expresada audiblemente con tu boca.  Dile “Jesús te necesito en mi vida”, “reconozco que soy pecador”, “ayúdame”, limpia mis pecados con tu sangre derramada en la cruz por mi”, “ Te recibo en mi corazón hoy”, acepto que dirijas mi vida a partir de hoy”, “Tu eres el Cristo, el Salvador del mundo que ha resucitado de la muerte”, “inscribe mi nombre en el libro de la vida y transfórmame en una nueva persona a partir de hoy”, “ estoy dispuesto a obedecerte, ven a mi vida, ven”, gracias, gracias por escucharme y venir a morar en mi vida hoy.
Jesús te dejó un libro maravilloso, a través del cual ha expresado su voluntad, sus instrucciones están contenidas en ese libro.  Se trata de la llamada Biblia.  Busca una versión cristiana registrada como Nueva Versión Internacional, Nueva traducción Viviente, o simplemente una Reina Valera.  En ella comienza a leer el evangelio de Juan.  Búscalo en el Índice, allí te va a decir donde está ubicado.  Está en la segunda parte de la Biblia, (Nuevo Testamento).  El escritor de ese libro, se llama a sí mismo el discípulo amado.  Porque Jesús tiene un amor sobrenatural que puede llenar y sanar tu vida.  Si lo permites y vives en la ciudad de los Teques podemos ayudarte a estudiar la Biblia.  Directamente la biblia, sin introducir “mañas particulares”.  Sinceramente queremos enseñarte la Biblia, sin añadir, ni quitarle nada.  Que tú puedas conocer que realmente piensa Dios de ti, qué esperas que hagas y cómo puedes vivir una vida que agrade a Dios, hasta que Jesucristo regrese por ti o tu vayas a morar con el donde el habita al lado del Padre celestial.
Nuestro número de contacto es 0426. 519.69.47- 0212. 880.13.38
Soy el Rvdo. Pablo Ortega, Pastor de la Iglesia Pueblo de Dios. 

Estamos a tus órdenes para que puedas ser restaurado.  Tu puedes ser sanado en tu alma de eso recuerdos que todavía no han sido sanados, que te han esclavizado, entristecido, deprimido, Jesús puede sanarlo.  También, si tu vida lo requiere, Jesús puede liberarte de todo espíritu que atormenta tu vida o la ha controlado.  No tienes que tener miedo de salir de esa religión sangrienta que vive ofreciendo sacrificios.  Llámanos.  Queremos servirte y ayudarte.  Da el primer paso, será maravilloso el cambio que experimentarás porque Cristo vive.

jueves, 24 de marzo de 2016

LA MENTE DE CRISTO: CÓMO DESARROLLARLA.

LA MENTE DE CRISTO: CÓMO DESARROLLARLA.
1.- La mente natural (Rom. 1:28).  Dios lo entregó a una mente depravada.  Una mente que no cuenta con la aprobación de Dios.  Es una mente que no honra a Dios, no quiere adorarlo ni darle gracias.  Y en su lugar adora al hombre, a imágenes de hombres o animales.  Son personas soberbias, que son sabias en sus propias opiniones o criterios.
La mente natural ha sido abandonada por Dios para que se desate a hacer las cosas vergonzosas, en donde utilizan sus propios cuerpos para hacer cosas “viles y degradantes”.  Esta mente natural depravada los lleva a la homosexualidad: “…Aun las mujeres se rebelaron contra la forma natural de tener relaciones sexuales y, en cambio, dieron rienda suelta al sexo unas con otras.  Los hombres, por su parte, en lugar de tener relaciones sexuales normales, con la mujer, ardieron en pasiones unos con otros. Los hombres hicieron cosas vergonzosas con otros hombres…” (Rom 1:26-27 NTV).
La mente depravada está llena de toda clase de perversiones, pecados, avaricias, odios, celos, envidia, homicidios, peleas, engaños, conductas maliciosas y chismes, traiciones, insolencia, arrogancia, fanfarronería, odio a Dios, desobediencia a los padres (Rom 1:26-27).  Jesús describe que estos pensamientos depravados provienen del corazón (Mat. 15:19).  El corazón humano es perverso, es lo más retorcido.  El corazón es el asiento de las emociones, de donde provienen las intenciones.  Entendamos el alma como: mente, emociones (corazón) y voluntad.  Lo que la mente desarrolla, el corazón siente e influye en la voluntad, la voluntad opera y desarrolla los comportamientos, muestra los hábitos establecidos.  El corazón humano es descrito como terco, como una piedra.
El apóstol Pablo dice que esta mente no puede entender las cosas del Espíritu.  Muchas personas religiosas van a los servicios de las iglesias e inclusive llegan a ser ministros, teniendo todavía la mente depravada.  Satanás desarrolla en esta mente depravada “fortalezas del razonamiento humano y crea falsos argumentos.
2.- La mente natural depravada no puede entender la mente de Dios.  El apóstol Pablo dice que: “… les suenan ridículo y no pueden entenderlo, porque solo los que son espirituales pueden entender lo que el Espíritu quiere decir.” (1 Co. 2:14).  Hay una incapacidad para poder percibir las cosas de Dios.  No puede recibir revelación de Dios.  Solamente se guía por la sabiduría humana, la que proviene del “Principe de Grecia”, ella es terrenal, humana y diabólica (Stg. 3:15).  Vea a los religiosos de la época de Cristo, no entendieron que estaban frente al Mesías, al hijo de Dios; mientras que Ana la profetisa y Simeón (el Espíritu Santo estaba sobre él), personas llenas del Espíritu recibieron revelación de él sobre el nacimiento y cumplimiento del avenimiento del Cristo a la tierra (Luc. 2:25-39).  Mientras que los eruditos con todo su conocimiento no lo entendieron.  Al contrario, señalaron que sus obras eran hechas por medio de uno de los príncipe de las Tinieblas, llamado Beelzebub, quien se encarga de desarrollar las falsas creencias en los hombres. (Mac. 3:22).
3.- Los pensamientos de Dios no son los pensamientos de los hombres.  El apóstol Pablo pregunta ¿Quién puede conocer los pensamientos del Señor?  Isaias nos dice que los pensamientos de Dios son más elevados que nuestros pensamientos (Isa. 55:9).  Es por ello que pregunta: ¿Quién puede entender la mente de Dios? (Rom. 11:34) y lo hace en medio de un pasaje que describe la soberanía de Dios.  Se nos pregunta quiénes somos nosotros para cuestionar las decisiones de Dios.  Su sabiduría no es la sabiduría humana.  Esta sabiduría es la que Pablo dice que desarrollan los espirituales, los “maduros en Cristo”.  Santiago la llama la “Sabiduría Celestial”.  Es descrita como una sabiduría que es otorgada por el Espíritu Santo por medio de revelación (nos muestra lo profundo de Dios) (1 Co. 2:10).
4.- Dios pone en nosotros una nueva mente.  El profeta Ezequiel profetiza que en el Nuevo Pacto con Cristo, los creyentes recibirían “un corazón tierno y receptivo” (Eze. 36 26). Y en Hebreos 8:10 dice que el Señor escribiría sus leyes en el corazón de todo hombre o mujer que nace de nuevo.  Es un nuevo nacimiento, descrito en todo el capítulo 3 de Juan.  Es un nacer del Espíritu, es recibir el Espíritu como ya había profetizado el mismo Ezequiel.  El Apóstol Pablo dice que quien nace de nuevo, es una persona que ha recibido a Cristo en el corazón, que ha creído en él (Jn. 1:12-13). 
En este nuevo nacimiento, Dios padre convierte a la persona en un hijo de Dios.  Hay un matrimonio espiritual entre el espíritu de la persona y el Espíritu Santo.  El Espíritu viene a morar en el espíritu del nuevo nacido y se hace uno con él.  Se convierte en Templo del Espíritu, (1 Co. 6: 17, 19).  El Espíritu viene a morar en esta persona (Rom. 8 9).  Ahora, esta persona puede permitirle al Espíritu Santo que le cambie los pensamientos y las actitudes (Ef. 4:23 NTV).  Si deja que “… el Espíritu les controle la mente…” (Rom 8:6), pensará en las cosas que agradan a Dios (Rom. 8:5).  El fruto será vida y paz.  ¿Cómo operar a través del Espíritu? Por medio de entrar al lugar santísimo continuamente para recibir revelación como habla el apóstol Pablo, para madurar y crecer a la estatura de Cristo.  Enseñar con toda la sabiduría de Dios.  Esta sabiduría es descrita como pura, que ama la paz (resuelve los conflictos de manera armónica), amable, dispuesta a ceder ante los demás (no es terca), es compasiva, produce buenas acciones, no muestra favoritismo con ninguno, es sincera.
Esto no es automático, la persona puede permitirle a su naturaleza pecaminosa que controle su mente.  La persona que ha nacido de nuevo continua teniendo en su ser la vieja naturaleza o naturaleza pecaminosa.  Todavía están los recuerdos indignos, todavía están los viejos hábitos; pero ha recibido una metamofosis en su entendimiento.  Ahora su espíritu muerto (en delitos y pecados (Ef. 2:1-3), ha sido resucitado a una nueva vida con el Espíritu.  Este hombre o mujer sigue teniendo voluntad.  Los textos hablan de dejarle al espíritu operar en nosotros.  Tanto en Efesios 4:23, como en Romanos 12: 2 habla de dejar a Dios que cambie nuestros pensamientos.  ¿Cómo puede suceder esto?
Por medio de la Palabra viva y poderosa, por medio del Rhema del Espíritu Santo.  Esa palabra dirigida por el Espíritu Santo a tu vida para un momento y una ocasión. No se trata de la letra que mata, se trata del Espíritu que vivifica.  Es el Espíritu Santo utilizando la Palabra de Dios, en un corazón que ha decidido dejarle que le cambie los pensamientos y las actitudes. Dios ha ofrecido cambiar el corazón.  La persona puede ser restaurada por medio de la sanidad de su alma y por medio de la liberación.  Dios usa su palabra para penetrar el alma y el espíritu.  Deja al descubierto los pensamientos y las intenciones del corazón.  Es por ello que el Apóstol Pedro anima a: “… deseen con ganas la leche espiritual pura para que crezcan a una experiencia plena de la salvación. Pidan a gritos ese alimento nutritivo. (¡ Pe. 2:2 NTV).
Entonces cuando el Apóstol Pablo dice que nosotros tenemos la mente de Cristo, no es una herencia, no es automático.  Se requiere no tener una mente natural, depravada.  Se requiere haber nacido de nuevo, haber recibido el Espíritu Santo, se requiere que la persona deje al Espíritu Santo que le transforme los pensamientos y las actitudes.  Se requiere que la persona sea expuesta a la Palabra de Dios con “revelación”, no por medio del conocimiento y la sabiduría humana.  Se requiere que por medio de la Sabiduría Celestial, sea enseñado para alcanzar madurez espiritual, ser capaz de aprender a comprender cuál es la voluntad de Dios para su vida (Rom 12:2c), la cual es agradable y perfecta.  Es ser capaz de distinguir lo bueno de lo malo (Heb. 5:12-14).  De esta manera los pensamientos de Dios serán nuestros pensamientos, porque tendremos una comunicación fluida con el Espíritu de Dios y sabremos qué hacer en cada situación.

Observa a los cristianos durante el primer siglo, todos ellos sabían que hacer, porque eran guiados por el Espíritu Santo.  Felipe, un diacono, hombre lleno del Espíritu fue guiado sobrenaturalmente por un ángel para ir al sur, en el camino el Espíritu Santo le indicó que se acercara al carro de un hombre noble y camina al lado de él (Hch. 8:26-29).  El resto sabes la historia se convirtió el primer hombre negro de Etiopia, el cual la tradición dice que evangelizo a su país.  Ve a Saulo al convertirse, Cristo mismo se le apareció y le dio instrucciones.  Observa un sencillo discípulo llamado Ananías, como el Señor Jesús, le habla y le ordena que debía ir a orar por Saulo de Tarzo, para que fuera sanado y él fue (Hch. 9:10-18).  El Apóstol Pedro fue confrontado con sus prejuicios raciales y sometido a una visión de parte de Dios, y El Espíritu Santo le dijo: te buscan tres hombres yo los he enviados (Hch. 10:19).  Mientras los seis Profetas-Maestros de la Iglesia de Antioquia ayunaban, el Espíritu Santo les dijo: “…«Consagren a Bernabé y a Saulo para el trabajo especial al cual los he llamado». (Hch. 13:2b NTV).  ¿Cómo Pablo sabía que era el Espíritu Santo “le impidió” predicar la Palabra en la región de Asía (Hch. 16:6); tiempo después fue y predicó y se convirtió las personas. Ese es el reto: ser transformado de Gloria en Gloria a la imagen misma de Cristo.

Respuesta a quienes no quieren diezmar, ni ofrendar, ni dar primicias-(Parte I)

¿Cuál es tu actitud con el dinero? ¿Cuáles son tus prioridades? La administración que haces del dinero y del tiempo que Dios te ha dado e...